Sesgos cognitivos: ¿por qué mi cerebro miente? ¿Cómo afecta esto a mi relación con los medios de comunicación?

Nuestro cerebro es una fuente inagotable de energía. Nunca se detiene. Nos permite hablar, tocar, oler, saborear, sentir y vivir. Pero, como tiene que gestionar tantas cosas a la vez, no puede prestar la misma atención a todas las tareas. Para que podamos seguir funcionando, nuestro cerebro toma atajos.

Piensa en ese amigo que no sabe decir «no» y acaba ahogado en trabajo. Ese amigo es tu cerebro. Para mantener el barco a flote, tu cerebro simplifica algunas decisiones. En psicología, este fenómeno se denomina heurística (un atajo mental que nos ayuda a reaccionar rápidamente).

¿El problema? Cuando estos atajos fracasan, dan lugar a sesgos cognitivos, ¡y están por todas partes! Especialmente en los medios de comunicación. Estos sesgos determinan cómo interpretamos la información, a veces empujándonos a sacar conclusiones precipitadas sin siquiera darnos cuenta. Entonces, ¿por qué ‘miente’ nuestro cerebro? Es sencillo: nuestro cerebro intenta protegernos y ayudarnos a navegar por nuestro caótico e impredecible mundo.

Los diferentes tipos de sesgos cognitivos:                                                                                                                                                                                        Los sesgos cognitivos son tan omnipresentes como los teléfonos inteligentes. Estos son los más influyentes en lo que respecta a los medios de comunicación, con un ejemplo para facilitar su comprensión.

1. Sesgo de confirmación                                                                                                             Lees un artículo que dice que un político que no te gusta está amenazando a los periodistas de un periódico con el que generalmente estás de acuerdo. Sin comprobar la fuente (en realidad es solo un bloguero cualquiera), piensas: «¡Lo sabía! Tenía razón sobre ellos todo este tiempo». Crees que tu punto de vista es siempre el correcto (¡por supuesto, es el mejor!) y solo prestas atención a la información que lo respalda.

2. Sesgo de autoridad                                                                                                                         Tu influencer favorito jura que un producto le ayuda a que le crezca el pelo. Aunque no sea un experto, le crees porque… bueno, es tu influencer favorito y te encanta su pelo. Confías en alguien solo porque te parece digno de confianza. Esto está relacionado con las relaciones parasociales (consulta nuestros recursos si quieres profundizar más).

3. Sesgo de grupo
Todos tus amigos dicen que las dietas vegetarianas no son saludables. Tú también lo crees. No porque lo hayas investigado, sino porque tu círculo más cercano lo cree así. Adoptas las opiniones de tu grupo porque, bueno, son tu grupo y, si quieres seguir saliendo con ellos, es más fácil compartir opiniones.

4. Sesgo de verdad ilusoria
Todos los días ves un anuncio en el metro que afirma que «el champú de limón aclara el cabello de forma natural». Tras semanas de repetición, te sientes tentado a probarlo. Si oyes, ves o encuentras algo suficientes veces, empiezas a creerlo (sea cierto o no).

5. Sesgo de anclaje
Se da la noticia de que un lote de queso está contaminado. Incluso después de que se aclare que solo algunos productos se han visto afectados, dudas en comprar queso. La primera información que escuchas se te queda grabada. La primera información que escuchas sigue teniendo más importancia que las siguientes.

6. Sesgo de conformidad
Tu ciudad apoya la construcción de una nueva línea de ferrocarril, aunque pueda dañar a aves en peligro de extinción. Tú también la apoyas porque no quieres ser el bicho raro y quieres sentirte parte de tu comunidad.

7. Sesgo de percepción selectiva
Si no trabajas en el campo, es posible que no te sientas afectado por una nueva ley agrícola y su impacto en los trabajadores. Pero cuando oyes que esta nueva ley podría frenar las importaciones de tu matcha favorito, le prestas mucha atención. Como nos encontramos constantemente con miles, si no millones, de informaciones cada día, para hacerles frente tendemos a prestar más atención a las noticias que nos afectan personalmente.

¿Quieres profundizar más?

Los sesgos cognitivos determinan nuestra forma de ver el mundo (especialmente a través de los medios de comunicación). ¿La buena noticia? Una vez que eres consciente de ellos y aprendes a detectarlos, puedes empezar a cuestionar tus suposiciones y pensar de forma más crítica. Si deseas obtener más información sobre los sesgos cognitivos o la influencia de los medios de comunicación, consulta nuestros recursos (https://pixelmedia-project.eu/es/pixelpedia-es/) para ver más ejemplos, consejos y herramientas.

 

 

REFERENCIAS