Tu imagen en los píxeles: por qué la representación de las personas migrantes en los videojuegos es más importante de lo que crees
¿Alguna vez has jugado a un videojuego y de repente te has dado cuenta de que ciertos personajes, especialmente los que representan a personas migrantes o refugiadas, siempre parecen seguir el mismo guión trillado? Tal vez sean víctimas sin voz, personajes secundarios sin importancia o «forasteros problemáticos» que nunca llegan a contar su versión de la historia. Si esto te suena familiar, no es tu imaginación. Al igual que las películas, los libros y los programas de televisión, los videojuegos moldean nuestra forma de ver el mundo, y sí, eso incluye cómo vemos a las personas que se desplazan.
De hecho, los videojuegos pueden ser incluso más poderosos que otros medios, porque nos invitan a participar. No solo nos cuentan una historia: nos piden que la vivamos. Pero aquí está el problema: en muchas de estas historias, las personas migrantes o bien no existen en absoluto, o bien, cuando existen, se reducen a clichés. La persona refugiada que huye de la guerra. Trabajadoras indocumentadas. La figura sombría que cruza una frontera. No son necesariamente historias erróneas, pero cuando son las únicas que se cuentan, se pierde algo vital.
Dos formas de contar la historia
Con demasiada frecuencia, las personas migrantes son invisibles en los videojuegos. En los títulos más populares, puedes viajar por ciudades fantásticas, futuros distópicos y planetas alienígenas sin encontrarte con un solo personaje cuya vida haya sido moldeada por la migración. Y cuando las personas migrantes aparecen, suelen ser retratados de formas que simplifican su experiencia, a menudo despojados de matices, agencia o complejidad.
- Invisibilidad
En las superproducciones convencionales, las personas migrantes están prácticamente ausentes. Cuando aparecen, suelen ser figuras secundarias. Pensemos, por ejemplo, en los campesinos, las abanderadas o los fantasmas del pasado. Su impacto narrativo es mínimo.
- Representaciones estereotipadas
Cuando están presentes, a menudo caen en el tropo del «refugiado desesperado» o de la «migrante en apuros», reducidos a figuras unidimensionales de realidades que, por lo demás, son complejas.
Por qué es importante
Porque la forma en que se representa a las personas en los medios de comunicación influye en cómo se les trata en la vida real. Moldea nuestras actitudes, nuestra empatía y nuestras suposiciones. Si solo vemos a las personas migrantes como personas desesperadas o indefensas, nos perdemos la oportunidad de comprender la realidad completa, rica y, a menudo, complicada de sus vidas.
- Normalización y sesgo
Los videojuegos transmiten valores de manera implícita. Si las migrantes siempre son víctimas o amenazas, se refuerzan narrativas peligrosas, tal y como hemos visto en otros medios de comunicación.
- Pérdida de inmersión crítica
Las experiencias emocionales en juegos como «Papers, Please» o «Bury Me, My Love» muestran cómo las historias en la frontera pueden educar y generar empatía.
- Falta de voces auténticas
Cuando se excluye a los migrantes del proceso creativo, las narrativas se convierten en artefactos ficticios en lugar de representaciones genuinas.
Algunos juegos que lo hicieron bien
Afortunadamente, no todos los juegos caen en esta trampa. Algunos títulos independientes han dado pasos audaces para contar historias más honestas, emotivas y que invitan a la reflexión (Consejo de Europa, 2023). «Papers, Please», por ejemplo, te pone en la piel de un agente de control fronterizo que toma decisiones que afectan a la vida de personas reales. «Bury Me, My Love» cuenta la historia de una mujer siria que huye de su país, permitiéndote experimentar su viaje a través de los mensajes que envía a su marido. Estos juegos no ofrecen respuestas fáciles. Te hacen sentir el peso de cada decisión y, al hacerlo, ofrecen algo increíblemente raro en los videojuegos: la oportunidad de comprender.
¿Qué podemos hacer?
- Involucrar a las personas migrantes en el proceso creativo
También hay juegos creados con migrantes, no solo sobre ellas. Títulos como «Typical Day» involucran a las personas refugiadas en el proceso de diseño, lo que garantiza que las historias que se cuentan se basen en experiencias reales y no en suposiciones (Martins et al., 2024). Estos juegos desafían a los/as jugadores/as a ver el mundo de otra manera… y eso es exactamente lo que debe hacer una buena narración.
Como dice Jack Gutmann (Consejo de Europa, 2023): «Todos los videojuegos son políticos… Es importante involucrar a las personas refugiadas para garantizar que se respeten sus puntos de vista».
- Aceptar la complejidad
Por supuesto, la responsabilidad no recae únicamente en los desarrolladores de videojuegos. Como jugadores/as, podemos plantear mejores preguntas. ¿De quién son las historias que se cuentan? ¿Quién las cuenta? ¿Qué voces faltan? La industria de los videojuegos, al igual que el resto del mundo digital, está tomando conciencia poco a poco de la importancia de la diversidad y la inclusión. Pero aún queda un largo camino por recorrer.
Beatriz Pérez Zapata (Consejo de Europa, 2023) nos recuerda: «Simplificar nunca es la solución: mostrar la complejidad es siempre la opción ganadora».
- Apoyad el diseño inclusivo de videojuegos
Crear videojuegos que representen a los/as migrantes de forma auténtica, respetuosa y significativa no es solo una cuestión de justicia social. Es una cuestión de buena narración. Porque las historias reales (historias complejas, desordenadas y humanas) siempre son más poderosas que los estereotipos.
Los estudios de Darvishinia y Goodson (2024) demuestran que los juegos bien diseñados que se centran en la diversidad aumentan tanto la inclusión como la eficacia del aprendizaje.
- Educar críticamente a los jugadores
En un mundo en el que los videojuegos son una de las formas culturales más influyentes, no podemos permitirnos ignorar cómo moldean nuestras percepciones. La representación importa. Y cuando se trata de personas que a menudo son marginadas, ya sea en la vida real o en los mundos virtuales, importa aún más. Tal y como sugiere el Consejo de Europa, introducir este tipo de videojuegos en las escuelas puede contribuir a la educación en ciudadanía digital.
En el mundo digital, los píxeles que eliges cuentan una historia. Los videojuegos reflejan la realidad y, a menudo, reflejan lo que pensamos sin darnos cuenta. Representar a las personas migrantes de una manera auténtica, empática y respetuosa no es solo una cuestión estética: es una cuestión ética (Penix-Tadsen, 2021).
Es hora de exigir historias de videojuegos que representen nuestra realidad: no solo sobre mundos fantásticos, sino sobre personas reales, llenas de esperanza, lucha y resiliencia.
Así que la próxima vez que cojas un mando o empieces una nueva campaña, fíjate bien en el mundo en el que te adentras. Pregúntate: ¿quién puede existir aquí? ¿Quién puede hablar? Y lo más importante: ¿quién sigue faltando?
Asegurémonos de que la respuesta no sea siempre la misma.
Referencias:
Consejo de Europa. (8 de junio de 2023). EduTalks@Consejo de Europa: Migración, refugiados y representaciones de la ciudadanía en los videojuegos. Consejo de Europa. https://www.coe.int/en/web/education/-/edutalks-council-of-europe-migrancy-refugees-and-citizenship-representations-in-video-games
Darvishinia, N. y Goodson, T. (2024). Diversidad, representación y cuestiones de accesibilidad en el desarrollo de videojuegos (Versión 1). arXiv. https://doi.org/10.48550/ARXIV.2407.04892
Martins, D., Fernandes, C., Campos, M. J., y Ferreira, M. C. (2024). Enfoques de gamificación de las experiencias y los problemas de los inmigrantes: una revisión sistemática. The International Journal of Information, Diversity, & Inclusion, 8(1), 83-102. https://www.jstor.org/stable/48775521
Penix-Tadsen, P. (9 de octubre de 2021). Lo que Far Cry 6 se equivoca sobre Cuba. Wired. https://www.wired.com/story/far-cry-6-cuban-representation/